Manuel Camacho Solís
Manuel Camacho Solís Tomado de publicaciones en Wikipedia y artículos de Marco Rascón de La Jornada, David Romero Ceyde y Guillermo Ortega de La Crónica de Hoy. Manuel Camacho Solís es el priísta que sustituyó a Bejarano y hoy es el Coordinador de Redes de la campaña de Andrés Manuel López Obrador. Priísta desde los 19 años Manuel Camacho Solís fue priista desde los 19 años y hasta los 49, cuando lo abandonó después de haber querido ser candidato presidencial. Escaló la pirámide partidaria en media docena de cargos, hasta la secretaría general cuando la campaña presidencial de Carlos Salinas. Ex titular de tres secretarías de Estado, Camacho tenía tan escasa confianza en el PRD que cuando se peleó con el PRI creó un nuevo partido, el de Centro Democrático al que casi nadie más se adhirió. Amigo cercano de Salinas (Publicado en Wikipedia) Manuel Camacho Solís es Licenciado en Economía egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde conoció a Carlos Salinas de Gortari, a su hermano Raúl Salinas de Gortari y a otros futuros personajes políticos como Emilio Lozoya, José Francisco Ruiz Massieu, Hugo Andrés Araujo y Alberto Anaya. Desde ese momento Camacho fue una de los amigos más cercanos de Carlos Salinas. En 1965 se afilió al Partido Revolucionario Institucional. El grupo político que formó junto con sus compañeros de escuela y su relación con su suegro, el gobernador de Chiapas Manuel Velasco Suárez lo impulsaron en su carrera política. Importantes cargos como priísta (Publicado en Wikipedia) En 1982, al ser designado Carlos Salinas de Gortari como Secretario de Programación y Presupuesto, Manuel Camacho ocupó la Subsecretaría, y en 1985 el PRI lo postulo candidado a Diputado Federal, resultado electo y siendo designado Presidente de la Comisión de Programación y Presupuesto de la Cámara. A inicios de 1986, el presidente Miguel de la Madrid lo nombró Secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, siendo encargado del proceso de recostrucción de la Ciudad de México, tras el terremoto de 1985, comenzando de esta manera su carrera política en relación con la ciudad. En 1988, ya designado Carlos Salinas como candidato del PRI a la Presidencia de la República, Camacho dejó su cargo en el gabinete y fue nombrado Secretario General del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, desde donde ejerció la Coordinación General de la Campaña de Salinas. Hoy es el Coordinador de redes ciudadanos de López Obrador. Salinista influyendo en decisiones de AMLO (La Jornada Martes 21 de junio de 2005, por Marco Rascón) Camacho sin duda alguna, Manuel Camacho Solís es el hombre más influyente en las decisiones políticas, programáticas e ideológicas de Andrés Manuel López Obrador. Los vínculos de confianza no son de ahora, sino fueron establecidos cuando Manuel era regente y Andrés Manuel ascendía en torno de Cárdenas, el movimiento democrático y los movimientos sociales que en 1988 ganaron la capital, y no pudieron ocultar que aquí Cárdenas y la izquierda tenían 48 por ciento, contra el 27 del PRI y Salinas. Manuel Camacho trabajó en favor de Carlos Salinas para revertir esa realidad política y usó a plenitud todos los recursos y maquinaciones para que el PRI en 1991 fuera de nuevo mayoría en la capital. Sucia operación del PRI ahora en el PRD (La Jornada Martes 21 de junio de 2005, por Marco Rascón) Para ganarse la confianza, no de los ciudadanos, sino de su jefe Salinas, fue un férreo opositor a la demanda del estado 32 y a la posibilidad de que se eligiera jefe de Gobierno; afilió al grupo Antorcha Campesina al PRI y lo lanzó a los barrios y colonias para enfrentar al Movimiento Urbano Popular como ariete. Operó y tramitó el registro del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) como cuña para restar esos votos al PRD. De Camacho es la hechura del Niño Verde. La reforma política con él al frente se mantuvo estancada porque, como grupo compacto, no estaba dispuesto a ceder un milímetro de poder y para ello utilizó encuestas, infiltró organizaciones, quiso imponer a Nazar Haro como "coordinador de inteligencia" en la policía e hizo de la "concertación" una manera de ganar tiempo. Manuel Camacho quiso hacer del DF su resorte para llegar a la Presidencia. Esta es su base. Desde aquí tejió sus alianzas con los nuevos empresarios de la privatización y los especuladores inmobiliarios en la ciudad; con el embajador estadunidense Negroponte, mediante el proyecto de la Cruz de Malta, mezcla de intereses de la Iglesia católica, fundaciones y organismos de inteligencia. Desde el gobierno capitalino conspiró para desmantelar los movimientos urbanos populares e inocularlos con ONG que condicionaban su "apoyo" y financiamiento, siempre y cuando las organizaciones se despolitizaran. Su alianza con Bejarano y su ataque vs. Cárdenas y la izquierda (La Jornada Martes 21 de junio de 2005, por Marco Rascón) Desde entonces estableció sus alianzas dentro del PRD con Ramón Sosamontes, René Bejarano y muchos otros, y los hizo sus interlocutores favoritos, su oposición. Camacho -gracias a sus relaciones con perredistas- busca subordinar los movimientos al partido, como medida de control y base de la negociación favorable para ellos. Camacho ofrecía espacios de negociación y prebendas a cambio de abandonar a Cárdenas y la lucha contra la usurpación. En 1988 Manuel Camacho amenazó a los dirigentes del PRT que había tenido su candidata en Rosario Ibarra, con vincularlos a la Liga 23 de Septiembre si no aceptaban los resultados electorales y si hacían bloque junto al Frente Democrático Nacional y Cárdenas contra el fraude. Amenazó al navismo en San Luis Potosí. Fue el operador central, junto con Carlos Salinas, de las pláticas con Abel Vicencio Tovar y Luis H. Alvarez para que el PAN aceptara la tesis de que "los gobernantes se legitiman con hechos" y no con votos. Fue él quien logró los acuerdos previos al 24 de abril de 2005, bajo la idea de una "ruptura, sin conflicto" manipulando la marcha "más grande de la historia de México". Salinas no lo designa candidato y sucesor (La Jornada Martes 21 de junio de 2005, por Marco Rascón) Manuel Camacho nunca ha respondido a todo lo que hizo por Salinas. Nunca rompió ideológicamente ni por principios con Carlos Salinas. Es hoy, un salinista ¿sin Salinas? Rompió con él, no por razones programáticas o de desacuerdo en la política económica o los negocios con la privatización, sino por no haberlo designado candidato y sucesor. El plan C de Camacho no es la Presidencia ahora, sino continuar su obra en el DF, consolidarse como el hombre fuerte en la capital y en 2012 lograr su cuarta aspiración a la Presidencia. En este partido Camacho reconstruye sus alianzas, que vienen del zedillismo y del salinismo y que coinciden en el resentimiento y la traición. Ellos son los que acusan de resentidos y aristócratas a los perredistas que no los aceptan. ¿Y su fracasado partido de "centro"? López Obrador lo ha hecho suyo, su hombre de confianza, su estratega, su guía no sólo en la ciudad, sino dentro del PRD. Política de Camacho y Salinas secuestra al PRD (Crónica 21 de junio de 2005, por David Romero Ceyde, “Marcos, López y el 2006”) Sin duda, Manuel Camacho es quien sustituyó a René Bejarano en el círculo de confianza de López Obrador. Gracias a Camacho llegaron Rudolph Giuliani y la tolerancia cero. Hoy la política camachista y salinista se ha inoculado en el PRD como el VIH: mientras lo defienden y representan, lo destruyen. No pudieron con el PRD desde afuera y ahora mejor lo tripulan por dentro. Es el crimen perfecto, que no deja huella. Por eso Pablo Gómez será senador, Jesús Ortega nuevamente diputado y el PRD seguirá sometido. Los tres ya tienen el Marcelo que se merecen y el Camacho que los guía. Camacho tendría derecho a cambiar, pero no lo ha hecho, ni lo hará. Esta ahí, compartiendo, con los que rompen con deslealtad, esperando el voto que legitime la perversión. La izquierda y el país, de ahí, no ganarán nada. AMLO da importante misión a Camacho (Crónica el 19 de julio de 2005, por Guillermo Ortiga, “Hágase su voluntad”) Como dato curioso, la mayoría de los integrantes de este virtual "estado mayor", no sólo son ex priistas, sino también ex salinistas, o sea, ex colaboradores del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, a quien López se refería como "el innombrable", señalándolo como el autor del "compló" que lo desaforó. Manuel Camacho Solís, quien fuera regente del Distrito Federal durante el sexenio de Salinas, y también amigo del ex presidente desde su juventud, es ahora quien ha sido enviado a los Estados Unidos con la misión de convencer a los llamados allá "big shots", es decir, a la gente del poder del vecino país, de que López es una blanca paloma. Camacho está empeñado en quitarles de la cabeza a políticos y empresarios que Andrés López no es el Hugo Chávez mexicano, tarea harto difícil, ya que todo lo hecho por López al frente del gobierno de la ciudad capital es copia de la gestión chavista en Venezuela: incrementar el gasto en programas "sociales clientelares"; aumentar gravemente la deuda pública de la capital; construir obras públicas de utilidad cuestionable, pero de alta imagen; pretender que la ley se "adapte" a sus intereses; no reconocer la autonomía de los poderes, e incluso, aprovechar la abrumadora mayoría de asambleístas de su partido para manipular la promulgación de leyes, haciéndolas a su medida.


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