miércoles, junio 14, 2006

En narcoguerra en el sureste, pariente incómodo de AMLO

Por: Rodulfo Reyes en Villahermosa Martes 13 de Junio de 2006 | Hora de publicación: 11:25 El fin de semana fueron hallados ejecutados el ganadero Ponciano Vázquez Lagunes y 4 personas más, cerca de Huimanguillo. Una estela de muertes ha dejado en Tabasco la lucha entre bandas rivales de narcotraficantes que se disputan la plaza. La ola de ejecuciones alcanza hasta un yerno de Martín López Obrador, hermano de Andrés Manuel, candidato presidencial de la Alianza por el Bien de Todos. Si bien desde la década de los ochenta se puso de manifiesto que esta entidad del sureste mexicano servía de "trampolín" para el ingreso a Estados Unidos de Norteamérica de drogas maquiladas en Centro y Sudamérica, ha sido recientemente que la Procuraduría General de la República (PGR) ha admitido extraoficialmente que en Villahermosa se libra una cruenta lucha entre cárteles. El más reciente episodio se registró este fin de semana, cuando el sábado anterior fue encontrado en una camino despoblado de Huimanguillo el cuerpo del ganadero Ponciano Vázquez Lagunes y cuatro personas más que habían sido capturadas por un comando armado el pasado 26 de mayo, en un centro comercial de Villahermosa. Un día antes, el viernes, supuestos agentes de la Subprocuraduría de Investigación en Delincuencia Organizada (SIEDO) "levantaron" al empresario Emilio Juárez, a quien se relaciona con Ponciano. Los cinco sujetos habrían sido ejecutados en la noche del viernes último, exactamente 15 días después de que fueron "levantados" por un comando armado que se presentó con credenciales de SIEDO. Hace dos semanas, enterado de la detención de su hermano, Cirilo Vázquez Lagunes, conocido como el cacique del sur de Veracruz, dijo desde su rancho en Acayucan que Ponciano había sido secuestrado y que por su liberación se pedían 20 millones de pesos. Sin embargo, en medios policiacos de Villahermosa se descartó la versión, ya que el policía preventivo que resguarda el estacionamiento de la tienda comercial donde fue detenido Ponciano, declaró que las personas que lo detuvieron mostraron credenciales de la SIEDO y que incluso un supuesto agente grabó la captura. Los principales diarios de Tabasco le dieron seguimiento al caso sosteniendo la tesis de que Vázquez Lagunes se encontraba arraigado en la Ciudad de México, investigado por narcotráfico y lavado de dinero. Sin excepción, las notas rojas citaban como fuente extraoficial a la SIEDO. Ponciano, su cuñado Luis Vidal Vázquez, dos empleados de aquél y un médico veterinario aparentemente ajeno a los hechos, fueron hallados en una camioneta Durango color azul sin placas, de modelo reciente, en un camino vecinal de Huimanguillo, municipio gobernado por el PRD donde el hermano de Cirilo tenía su centro de operaciones. Con huellas de torturas como golpes y quemaduras de cigarro, los cuerpos presentaban el típico tiro de gracia en la cabeza. Ponciano, que tenía los ojos vendados con cinta y las manos atadas, estaba en el asiento del conductor y su cuñado en el del copiloto. Las autoridades presumen que fueron acribillados en el lugar donde fue encontrada la camioneta, a 14 kilómetros de la cabecera municipal de Huimanguillo. los Valencia, en acción. La cadena de homicidios comenzó a principios de 2005. El 22 de enero de ese año fueron ejecutados a la usanza del narcotráfico seis miembros de una célula del Cártel de los Valencia, a unos 60 kilómetros de la cabecera con Huimanguillo. Entre los seis ajusticiados se encontraban Antonio Guízar Valencia y Felipe Espinoza Valencia, oriundos de Michoacán. El segundo estaba casado con una hija de una la regidora del PRD, Norma Aguirre Colorado; además, la hermana de Felipe era esposa de un hijo del presidente municipal perredista de Huimanguillo. En otra ejecución a balazos también perdió la vida el padre de Antonio Guízar Valencia, de nombre José Guízar, en el poblado La Libertad, Chiapas. Tras siete meses de investigación, la Fiscalía General de Chiapas en coordinación con la SIEDO encontró que el autor material del séxtuple homicidio de Ostuacán había sido el director de Seguridad Pública de Huimanguillo, Anicacio Pérez Malpica. El 7 de septiembre de 2005 un grupo de agentes federales y chiapanecos trataron de detener al jefe policiaco, pero el alcalde del PRD ordenó a la policía preventiva que evitara el operativo, razón por la cual Walter Herrera se encuentra sujeto a investigación por propiciar la huida de su colaborador. Aquella ejecución en Ostuacán, Chiapas, atribuida al colaborador del edil del sol azteca, a decir de fuentes policiacas, fue el detonante de la ola de crímenes que se han dejado sentir en el estado, ello en virtud de que uno de los acribillados era un alto jefe del cartel de los Valencia. Antonio Guízar Valencia, quien se hacía llamar Conrado Ayala Bañuelos, era el jefe de la banda de los michoacanos, una célula del Cártel de los Valencia que opera en Tabasco y Chiapas. Aunque se movía en el círculo del presidente Walter Herrera, a quien le unía la afición por los caballos, Antonio Guizar tenía cuentas pendientes con la justicia, ya que el 13 de agosto de 2003 había detenido con otros criminales en un retén miliar en Tenosique, en la frontera con Guatemala, acarreando 500 kilos de cocaína pura soltada desde un avión proveniente de Colombia sobre territorio tabasqueño. Inexplicablemente, el 7 de mayo del 2004 los narcotraficantes fueron excarcelados en razón de que las autoridades no pudieron probarles el delito. El yerno del hermano de AMLO. El 6 de octubre del año pasado, en Emiliano Zapata, gatilleros del cartel de Los Valencia asesinaron a José Martín Flores Torruco, un narcotraficante local que controlaba la actividad en una parte del norte de Chiapas. Flores Torruco El Chino estaba casado con Laura López Pavón, hija de Martín López Obrador, hermano de AMLO. El yerno del hermano menor de Andrés Manuel fue "cazado" en pleno centro de la cabecera de Emiliano Zapata. Entre sus sicarios se capturó a un guatemalteco que dijo haber pertenecido a los kaibiles, grupo de elite del Ejército de Guatemala. La policía capturó a los gatilleros en virtud de que el auto en que huían se atascó y se escondieron en un rancho que pertenecía a uno de los miembros del cartel de los Valencia. El ex militar guatemalteco, Jorge Santiago Rodríguez, declaró que por la muerte de Flores Torruco el narcotraficante José Miguel Guízar le pagó 30 mil dólares. El autor intelectual es pariente de Antonio Guízar Valencia, ejecutado junto con cinco personas más el 22 de enero del año pasado en Ostuacán, Chiapas. La hipótesis de la policía es que los Valencia culparon de la matanza de sus miembros al cartel de Palenque que lideraba el yerno del hermano de AMLO. Dicha organización criminal recibía protección del jefe de la policía del municipio perredista de Huimanguillo. Ahora, a la lista de "sentenciados" por el cartel de los Valencia se agrega Ponciano Vázquez Lagunes. Cabe mencionar que el perredista Walter Herrera también se encontraría en la lista de quienes serían "ejecutados", pues el presidente de Huimanguillo, donde operaba Ponciano y los Valencia, evitó la captura de su colaborador el jefe policiaco Anicacio Pérez. Cirilo culpa a la Siedo. El sábado que acudió al servicio médico forense de la Procuraduría General de Justicia de Tabasco, Cirilo Vázquez Lagunes, padre de la alcaldesa panista de Acayucan, Fabiola Vázquez, y de la diputada federal Regina Vázquez, culpó a la SIEDO y a policías tabasqueños de la muerte de Ponciano. Dijo que el caso tiene tintes políticos, pues se trata de infundir el "voto del miedo" (sic) de cara a las elecciones presidenciales del 2 de julio. El llamado cacique del sur, que admitió haber estado preso por contrabando de armas y narcotráfico, señaló que el empresario tabasqueño Emilio Juárez, "levantado" presuntamente por agentes de la SIEDO el pasado viernes, le habló por celular el día que lo aprehendieron y le reveló que un funcionario del gobierno de Tabasco le había confesado que su hermano Ponciano estaba arraigado en la Ciudad de México, en la PGR. Empero, fue hallado muerto el sábado. Manifestó que Emilio Juárez, un joven empresario a quien se le ha señalado como prestanombres del propio Ponciano, le comentó que lo llevaban detenidos agentes federales, pero cuando se iba a explayar le quitaron el teléfono. Las coincidencias y el PRD. En la estela de sangre del narcotráfico en Tabasco se han dejado sentir algunas "coincidencias" que involucran al PRD: El séxtuple homicidio del 22 de enero de 2005 en Ostuacán contra miembros del cartel de los Valencia, según la PGR y la Fiscalía de Chiapas, fue ejecutado materialmente por el jefe policiaco de un municipio perredista, Huimanguillo. El alcalde solaztequista Walter Herrera evitó con la policía preventiva que la SIEDO y agentes chiapanecos detuvieron a Anicacio Pérez. Un miembro del cartel de los Valencia acribillado en Ostuacán estaba casado con la hija de una regidora perredista. Además, su hermana es esposa de un hijo del edil perredista de Huimanguillo. El 6 de octubre del año pasado, los Valencia enviaron a un comando dirigido por un militar guatemalteco a matar a un yerno del hermano menor de AMLO. El sábado 10 de junio fueron ejecutadas en Huimanguillo cinco personas involucradas con el narcotráfico, entre ellas Ponciano Vázquez Lagunes, a quien se identifica como partidario de López Obrador. Además, el martes 30 de mayo, el coordinador en el sur-sureste de las redes ciudadanos pro AMLO, el tabasqueño Adán Augusto López Hernández, se apersonó en el rancho El Mangal de Cirilo Vázquez Lagunes, para expresar su solidaridad por el presunto secuestro que había sufrido días antes Ponciano. http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=245938