miércoles, junio 28, 2006

¿Intelectuales o Plagiadores y Amnésicos?

Otros que apoyan a López Obrador… Plagiadores: “En México, uno de los autores acusado de plagio es Carlos Fuentes. En 1995, el escritor Víctor Celorio Garrido encontró 110 párrafos similares entre su novela "El Unicornio Azul" y la ganadora del Premio Príncipe de Asturias, "Diana o La Cazadora Solitaria". La editorial de Fuentes amenazó con contrademandar. Hoy del litigio poco se sabe. Sin embargo, desde hace tiempo Fuentes ha sido cuestionado, escribió alguna vez Sergio González Rodríguez, por "resonar temas y tratamientos legibles en otras obras". "Por ejemplo", escribió, "se ha situado la noveleta 'Aura' como un eco de 'Los Papeles de Aspern', de Henry James; se ha comentado que 'La Muerte de Artemio Cruz' refiere demasiado a un personaje faulkneriano y al Hermann Broch de 'La Muerte de Virgilio'. "Se ha reiterado que 'Manhattan Transfer', de John Dos Passos, le prestó, más allá del homenaje literario, la estructura narrativa a 'La Región Más Transparente', tanto como lo hizo el tema alemanista de Luis Spota de 'Casi el Paraíso'. Se ha destacado su calca de un pasaje de Martín Luis Guzmán para aplicarlo a 'Gringo Viejo'. O el impulso joyceano en 'Terra Nostra' y... etcétera". Hay quien dice que la hija de Carlos Fuentes murió por drogadicta en Tepito, cuando fue a comprar más droga… OTRA: Elena Poniatowska fue acusada hace unos años por Luis González de Alba de no citar de manera precisa en "La Noche de Tlatelolco" 28 de 33 fragmentos que, con la autorización del propio González de Alba, tomó de su libro "Los Días y los Años". "A partir de los cambios introducidos por Elena", dijo el líder del 68, "ya no habla quien en mi narración hablaba o ya no habla como hablaba, o, casi siempre, ambas cosas: ni habla el que hablaba ni habla ya como hablaba".” http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/03/con-la-pluma-de-otros.html Las lágrimas mentirosas de Elenita (para ayudar a López) -------------------------------------------------------------------------------- Juan Pablo Roiz -------------------------------------------------------------------------------- ::::::: Es una pena llegar a la edad de Elena Poniatowska, llevando a cuestas todavía algún prestigio, y salir en televisión haciendo un alegato lloroso y mendaz a favor de un candidato indefendible, como Andrés Manuel López Obrador. -------------------------------------------------------------------------------- Dice Elenita que se calumnia a López cuando se afirma que durante su gestión, al frente del gobierno del Distrito Federal, aumentó el endeudamiento de ese gobierno. Pero las cifras no mienten y el propio tesorero del gobierno capitalino, incondicional de López, admite que de 2000 a 2005 la deuda creció 51 por ciento en términos nominales y más de 21 por ciento en términos reales (descontada la inflación). Y mientras la deuda del gobierno del Distrito Federal crecía, el empleo caía en el Distrito Federal y el Producto Interno Bruto del Distrito Federal se iba para abajo, al grado de que la entidad federativa con menor crecimiento –incluso crecimiento negativo del producto- en el periodo 2000-2004 es el Distrito Federal. Por cierto esta caída en el PIB del Distrito Federal –cayó 1.72 por ciento de 2000 a 2004 mientras que el PIB nacional crecía en el mismo periodo 6.38 por ciento- explica por qué el tesorero del Distrito Federal se niega a evaluar el crecimiento de la deuda de esa entidad federativa como proporción del PIB local –que es como se debe evaluar la evolución de la deuda pública: contra la capacidad de la economía productiva de generar los recursos que le deben dar servicio a la deuda- ya que en dicha comparación el crecimiento de la deuda en el Distrito Federal es más escandaloso aún y más preocupante. Elenita en lugar de prestarse a hacer el papel de viejecita de voz temblorosa encariñada con López (ciega, por amor, a los desmanes de su crío), debería explicar a la opinión pública por qué plagió material del libro “Los días y los años” de Luis González de Alba –quien fuera líder estudiantil de la facultad de Ciencias de la UNAM en 1968 y preso en Lecumberri por su participación en el movimiento estudiantil- para confeccionar su exitoso libro “La noche de Tlatelolco”. Cuando Luis reclamó este plagio en “La Jornada”, lo que hicieron los directivos de ese periódico fue cesar a Luis como editorialista, echarle tierra al asunto y salvar el prestigio inmerecido de Elenita como “aguerrida intelectual”. De esas cosas no se habla porque no conviene a la sacrosanta causa del retro-progresismo, hoy tan emocionado con López. Algunos datos más que Elenita no dice en su lacrimoso comercial televisivo, pagado por la campaña de López: 1. La entidad de la república con mayor deuda pública por persona es el Distrito Federal: $5,166 pesos constantes por habitante en 2004 contra un promedio nacional de $1,335 pesos constantes por habitante en el mismo año y un promedio de sólo $611 pesos constantes por habitante también en 2004 en las 27 entidades del país menos endeudadas. Desde que el PRD “gobierna” el Distrito Federal, a partir de 1997, la deuda pública de la capital no ha hecho más que crecer: En 1997 cada habitante del Distrito Federal cargaba una deuda pública local de $2,883 pesos, en 2004 en pleno esplendor lopista esa deuda por persona ya era de $5,166 pesos. 2. Cuando llegó López al gobierno del Distrito Federal la deuda pública de esa entidad era de $28,718 millones de pesos, para 2006 se calcula que la deuda del gobierno del Distrito Federal alcanzará los $45,608 millones de pesos. Un endeudamiento neto de casi $17,000 millones de pesos sólo durante la gestión de López (el señor peroraba todas las madrugadas ante los medios de comunicación, haciendo gracias y lanzando pullas, mientras la deuda se incrementaba). 3. En el mismo lapso del reinado de López se perdieron más de 73,000 empleos en el Distrito Federal (asegurados permanentes en el IMSS) lo que arroja una caída de menos 3.62% en empleos formales, mientras que en el país en el mismo periodo hubo un avance de 0.48 por ciento. En números absolutos el Distrito Federal pasó de tener 2’024,395 empleos formales en el año 2000 a 1’951,189 empleos formales a fines de 2005, cuando López ya iba sin embozo tras la chamba de Presidente de la República. 4. El Distrito Federal tiene la tasa más alta de desempleo abierto de todo el país (5.6% de la Población Económicamente Activa contra un promedio nacional de 3.6 por ciento). 5. En salarios, el Distrito Federal es la segunda entidad de menor crecimiento en el país y la que registra los más altos índices de crecimiento en desigualdad social (¿primero los pobres?) durante el mismo período glorioso de López al frente del gobierno capitalino. 6. La calificadora Standard and Poors señaló lo siguiente en un reporte a inversionistas acerca de las “debilidades” de la deuda del gobierno del Distrito Federal: a) Tiene un alto nivel de deuda, b) Sigue dando, el gobierno del D.F., un continuo y creciente apoyo a organismos descentralizados del mismo gobierno que tienen operaciones deficitarias, c) Falta en el gobierno planeación a largo plazo respecto del manejo y la contratación de deuda, d) La ciudad registra “altos índices de delincuencia y de congestionamiento urbano que, junto con un programa de inversión inminente, podrían presionar las finanzas en el mediano plazo”. 7. En el mismo reporte, de 2003, la calificadora dice lo siguiente: “Los niveles de deuda del Distrito Federal son los más altos del país con una deuda total equivalente a 63.2% del total de sus ingresos de 2002”. Y eso, señala el mismo estudio, a pesar de que el Distrito Federal, en comparación con las demás entidades federativas, tiene las siguientes ventajas: a) Obtiene financiamiento fácilmente en los mercados porque quien responde por la deuda del D.F. es el gobierno federal, b) No tiene que afrontar gravosas erogaciones, como el resto de las entidades, para financiar la educación pública en la entidad (el gasto corre a cargo de la Federación), c) No tiene, a diferencia del resto de las entidades, que afrontar compromisos por pensiones de sus empleados públicos, ya que esos costos los asume el gobierno federal y d) Tiene “potestades tributarias más amplias que las de cualquier otro gobierno estatal o municipal” por lo que podría sufragar, mediante el cobro de impuestos, mucho de lo que hoy financia mediante deuda. Nunca en toda su historia el Distrito Federal había registrado cifras tan malas en crecimiento del PIB, empleo, salarios y deuda gubernamental. Sin embargo, el candidato López –confiado en la complicidad de los medios de comunicación y de periodistas bien aceitados con dinero de los contribuyentes- ofrece crear empleos, mejorar los salarios, disminuir la desigualdad, aumentar la producción. Elenita tendrá que echar mano de toda su convenenciera ingenuidad y algo más para poder creerle a López. Qué pena terminar así, haciendo esos papelitos! http://www.asuntoscapitales.com/articulos/articulos.asp?id=2&ids=2&idss=15&ida=708 La izquierda al desnudo 19 de Abril de 2006 03:12 AM Y EN TEMAS electorales, tenemos que el fenómeno de Andrés Manuel López Obrador poco a poco se desinfla a pesar de los enojos de la izquierda y de los intelectuales intolerantes cuando de criticarlos se trata. Por Sergio García La verdad es todo aquello que está de acuerdo con la realidad. Aristóteles. Y EN TEMAS electorales, tenemos que el fenómeno de Andrés Manuel López Obrador poco a poco se desinfla a pesar de los enojos de la izquierda y de los intelectuales intolerantes cuando de criticarlos se trata. Dio tristeza ver a Elena Poniatowska defendiendo al Peje con una aureola de santidad que se la tumbaron a periodicazos, al defender lo indefendible y de manera mediocre además. Me sorprendió ver la sinceridad de Carlos Ramírez, escritor que considero de izquierda, pero que pone en su justa dimensión a Poniatowska, y cito algunos párrafos: "Cuando el escritor y dirigente estudiantil del 68 Luis González de Alba reveló en la revista Nexos en 1997 que el libro "La noche de Tlatelolco" tenía errores garrafales que estaban confundiendo a los historiadores, una andanada de críticas lo apabulló. Y a pesar de que tenía razón y que Elena Poniatowska fue obligada a corregir 500 líneas equivocadas, el escritor Carlos Monsiváis maniobró para que Luis fuera expulsado de la planta de colaboradores de La Jornada y de su cargo de editor de la sección de ciencia. El asunto de los errores del libro de Poniatowska sobre Tlatelolco era bastante serio. González de Alba se percató que Enrique Krauze había tomado, para su obra "La Presidencia imperial", citas de "La noche de Tlatelolco" donde su autora confundía personajes, cambiaba declaraciones y reescribía párrafos. "Estoy traducido al poniatowsko", escribió Luis. Al final, González de Alba, autor del libro "Los días y los años", demandó por derechos de autor a Poniatowska y ganó; la autora fue obligada a corregir su obra. No fue ésa la primera fricción de una Elena Poniatowska marcada por la intolerancia. Como ahora con el spot donde ataca a los opositores de López Obrador, ella gusta de dar el golpe y esconder la mano. En 1997 participó como oradora en la campaña de Cuauhtémoc a la Jefatura de Gobierno del DF. Y en un discurso en un mitin le dedicó sus palabras a arteros ataques contra José Woldenberg, consejero electoral del IFE, porque había escrito que los políticos no podían hablar en nombre de los ciudadanos. Reprendida por su exabrupto, Poniatowska dijo que no había leído el texto de Woldenberg y que Pablo Gómez le había pedido que lo criticara". ¿Qué podrán decir de esta respuesta de un escritor izquierdista francamente antipanista y antipriísta, pero que aun conserva claridad de la mente ajena al abierto perredismo de nuestros intelectuales y prensa nacional? Pero no dejemos de lado a Octavio Paz, quien por ser de derecha fue relegado por las izquierdas mexicanas que con sus orejas de asno siguieron las enseñanzas de Carlos Marx, hasta que la realidad les hizo abrir los ojos a la verdad filosófica. Imagino la envidia hacia el Premio Nobel de Literatura. Hace unos meses, en diciembre, me tocó el honor de saludar a Eugenio Rubalcaba, una de tantas lumbreras intelectuales que vienen a veces del DF a darnos cátedra de cultura literaria, lo que nos recuerda nuestra ignorancia. A mí me encanta platicar con estas gentes del DF, periodistas, literatos, cultureros o simple gente, pues allá está el centro de la cultura y es mucho lo que uno aprende de ellos. Claro, uno sabrá separar la el trigo de la negrilla. Ver a Eugenio, me recordó una foto que vi en una revista de 1982, mas o menos, y un artículo que leí en la revista Impacto a la que era asiduo hasta que la intervino Manuel Bartlet y la mandó cambiar de dueños de la noche a la mañana. Uno de tantos crímenes del PRI. Pero les decía de una foto y un artículo dedicado a Higinio Rubalcaba, cuya estampa conservo desde esos años, sin que sea yo una persona muy enterada en cuestiones de música clásica, y hablaba de que el maestro virtuoso del violín había muerto, sin que el gobierno ni los intelectuales apenas lo notaran. "Si hubiera sido izquierdista, estaría en la rotonda de los hombres ilustres", decía el pie de foto de un hombre barbado tocando con pasión el violín. Eugenio, periodista y escritor, nos recordó a su padre, sin siquiera tener la menor idea de que fueran parientes, y sí lo eran. La charla se extendió a muchos temas que Rubalcaba en esa noche de tequila Herradura blanco, con Carlos Esquer, Claudia Rojo, Carlos Esquer, Avilés, Cornejo, y no se quien más, pero a mí me dejó el gusto de conocer a un hombre culto, hijo de un virtuoso del violín, pero odiado por los izquierdistas esos intolerantes estilo Poniatowska. Sé que es raro escribir de estos temas en un portal tan politizado y que deben extrañar la luz de mi sabiduría para guiar el camino de la patria, -es broma, amigo lector-, pero es necesario comentar que con El Peje, no solo es necesario recordar quien será el corrupto que nos gobierne los próximos seis años. En este asunto de la Poniatowska es necesario recordarles a todos esos perredistas e intelectuales que sus ideales, esos del Che, y Castro y Hochimin, quedaron en el basurero de la historia de la filosofía al demostrarse que son estupideces imprácticas y ajenas a las realidad. Para gente como Octavio Paz, Rubalcaba y otros que no se fueron con la moda de ser izquierdistas, que con Aristóteles admitieron que la verdad es todo aquello que está de acuerdo con la realidad, y no hay campo para el subjetivismo ni el existencialismo, las doctrinas marxistas estaban destinadas al fracaso y así fue en lo filosófico, pero se tardaron más en el campo de la vida social. La caída del imperio soviético, del muro de Berlín fue la simple y llana demostración en la realidad palpable, diferente al mundo de las ideas, de la estulticia de millones de personas que se creyeron de falsas doctrinas filosfóficas, error que le costó millones de muertos a la humanidad. No se trata aquí de decidir si los de derecha son mejores intelectuales que los de izquierda, sino de dilucidar algo de la esencia de este enfrentamiento. A mí me encantan muchos poetas de aquella izquierda antigua: Machado, Lorca, Hernández, y mucho lamento sus muertes trágicas en tiempos de la guerra civil española, pero no me creo la propaganda de Guernica con la mediocridad de Picasso; me encanta Neruda, pero no por eso le otorgo la razón en el aspecto político y filosófico. Me encantan algunas canciones de Silvio, Milanés, pero eso no les da la razón en ser lambiscones de un dictador asesino y ridículo como es Fidel Castro. Y fue entonces que todos esos izquierdistas-comunistas-socialistas se disfrazaron de democráticos mientras que adoran a Fidel Castro, el único dictador que queda en América. Esa es de una manera muy superficial lo que ha salido a colación a propósito de la Poniatowska y sus apoyos al Peje, porque la izquierda no tolera que se responda a sus intelectuales, ni se les ponga en evidencia cuando se equivocan. Si no tuvieron la inteligencia para detectar la falsedad filosófica del comunismo marxista, ¿Entonces de qué se pueden jactar para pretender guiar la cultura de México?. http://www.ehui.com/?c=41&a=50507 AMNESIA DE FUENTES A mediados de 1971, el escritor Carlos Fuentes escribió en su libro Tiempo Mexicano que "lo ocurrido el 10 de junio no es un simple incidente al que se pueda echar tierra confiando en la amnesia ciudadana". Más de 32 años después, Fuentes ha sido víctima de un ataque de esa amnesia que daña las posibilidades democráticas de toda sociedad: mientras recibía la condecoración de la Legión de Honor de Francia, Fuentes se había olvidado de su defensa de Luis Echeverría. Pero la defensa de Fuentes no había sido circunstancial. De hecho, Fuentes señaló públicamente que el entonces presidente Luis Echeverría era inocente en 1971 de cualquier responsabilidad. Mostró una hipótesis política que debiera de ser desahogada por el fiscal Ignacio Carrillo Prieto en el expediente del halconazo: Echeverría fue involucrado en los incidentes del 10 de junio sin tener nada que ver. Sin embargo, algo ocurre en el ambiente intelectual porque Fuentes sigue apareciendo en el directorio de los escritores progresistas, cuando llegó a ser varios años el embajador de la guerra sucia de la represión del sistema político priísta. El involucramiento de Fuentes, por tanto, no fue circunstancial sino orgánico: representó los intereses diplomáticos del gobierno de Echeverría en Francia en el periodo 1972-1977, los años justamente de surgimiento de la guerra y de la decisión del gobierno federal para reprimir por la vía de la guerra sucia a la izquierda guerrillera. Asimismo, Fuentes fue el ideólogo de la versión progresista de Echeverría. En su ensayo "La disyuntiva mexicana" incluido en su libro Tiempo Mexicano, Fuentes afirmó que el halconazo había sido parte de una ofensiva de la derecha represiva del viejo sistema político priísta que quería "establecer una dictadura fascista en México. ¿Cómo? Obligando a Echeverría a reprimir". Por tanto, la fiscalía antirrepresión de la PGR debe citar a Fuentes para que explique su versión oficial de que Echeverría nada tuvo que ver con el halconazo. Los responsables reales del halconazo, escribió Fuentes, "querían poner a prueba la proclamada política de democratización de Echeverría". La responsabilidad de Fuentes no fue la de un analista u observador, sino de un funcionario del gobierno. En 1972 asumió Fuentes el cargo de embajador de México en Francia y como tal representaba a México y a Echeverría en ese país europeo. Por tanto, contaba con información privilegiada sobre los sucesos políticos. En este contexto, el escritor Carlos Fuentes debe ser considerado parte del gobierno que reprimió a la izquierda con métodos ilegales. En agregado de octubre de 1971 a su libro, Fuentes dudó de la veracidad del secuestro de Julio Hirshfield Ahumada por el Frente Urbano Zapatista. Para Fuentes, las expresiones de represión mostraban "una intensa lucha por el poder dentro del poder". Fuentes afirmó que el secuestro del entonces director de Aeropuertos había sido un "falso secuestro". Sin embargo, ese plagio marcó el inicio del conflicto de la guerrilla política en México que llevó a la guerra sucia criminal contra la disidencia de la izquierda. Si Fuentes fue parte de ese operativo --su cargo de embajador en Francia se involucró en ese escenario--, entonces Fuentes debe no sólo ser citado por la fiscalía sobre la represión del pasado, sino que debería de ser sentado en el banquillo de los acusados como corresponsable moral de esa represión. No obstante, parece que Fuentes es víctima de sus propias palabras porque aparece atacado por el virus de la "amnesia ciudadana" que él mismo condenaba hace 32 años. Por eso recibe condecoraciones por una libertad contra la que conspiró como parte del sistema político priísta represor del pasado no muy lejano. http://www.lacrisis.com.mx/cgi-bin/cris-cgi/DisComuni.cgi?colum26%7C20031026095127