lunes, junio 19, 2006

Los Pinochos del PRD Legorreta autorizo Permisos de Lobohombo

Los Pinochos del PRD Legorreta autorizo Permisos de Lobohombo Fecha: 2000-10-23 00:00:00 por: Héctor A. González (tintanegra@mexico.com) 23-octubre-2 glez OVA TINTA NEGRA *Los Pinochos del PRD *Legorreta autorizo Permisos de Lobohombo Héctor A. González La jefa del gobierno capitalino, la guapetona Rosario Robles, La Dama de Plastilina, no le quedo otra que acogerse al derecho al pataleo. El siniestro fatal –19 muertes—en la discoteca Lobohombo evidencia que el gobierno perredista en el Distrito Federal fue incapaz de resolver varios problemas añejos de la ciudad de México: inseguridad, transporte, ambulantaje, contaminación y por supuesto los giros negros. Pero, además la señora Robles ha demostrado su alta capacidad para la demagogia y junto con la delegada en la Cuauhtémoc, Dolores Padierna, deberían formar parte del Club de Pinochos del Distrito Federal, cuyo presidente, sin lugar a dudas es Cuauhtémoc Cárdenas y como vicepresidente Leonel Godoy. Después del niño ahogado, ahora si, la señora Robles pretende vendernos la idea falsa de que es una Dama de Hierro al aplicar la ley del garrote con los giros negros que ellos mismos como autoridad han solapado en su administración. Es una realidad muy lamentable que los perredistas embriagados de poder han gobernado a espaldas de la sociedad. Los medios de comunicación han denunciado muchas tropelías de las autoridades delegacionales y prácticamente les ha valido madres. Cuántas quejas ciudadanas existen sobre los giros negros, incluido el Lobohombo y el ex delegado de la Cuauhtémoc, Jorge Legorreta se hizo de la vista gorda. Pero además a los del PRD en el gobierno capitalino les gusta aplicar con prontitud y con mexicana y singular alegría la política de del Tio Lolo ( Se hacen pendejos ellos solos) Por una parte, el populachero Andrés Manuel López Obrador y Dolores Padierna, recibieron apoyo, según fotografías publicadas, para su campaña política de los empresarios de Lobohombo y ahora los desconocen. Por si fuera poco la Chayito Robles al tomar posición como gobernadora sustituta cacareo a los cuatro vientos que la mafia de inspectores que había prevalecido en las delegaciones ya había desaparecido por arte y magia del gobierno del cartucho quemado, Cuauhtémoc Cárdenas. En este mismo espacio hemos denunciado que la mafia de los inspectores se pasó a la Policía Judicial Capitalina que dirige ahora, Juan Marcos Baez, yerno del procurador capitalino, quien a través de uno de sus hombres de confianza del jefe policiaco, se encarga de juntar la poya mensual de 800 mil pesos para proteger a los giros negros del Distrito Federal. Pero como al procurador Samuelito sólo le preocupa sostener lo insostenible y cobrar facturas políticas, poco le importa las denuncias en contra de su más cercanos colaboradores que se dedican a proteger a la delincuencia y el narcotráfico. José Luis Figueroa, El Panda, fue inspector en la Cuauhtémoc y lo adiestran como comanche para que controle los giros negros y es el encargado de chantajear y apretar a los giros negros para que se mochen con su tajada. Inclusive, las malas lenguas, aseguran que los empresarios del Table Dance le regalaron un automóvil Mercedes Benz. Lo grave del asunto es que el festin que hicieron las autoridades de este centro de diversión fue con el propósito de ocultar que el Lobohombo operaba con todos los permisos otorgados por el ex delegado Jorge Legorreta. Pero además, Dolores Padierna como actual delgada de esta demarcación, acostumbrada a manipular cifras y datos, quiso echarle la culpa del siniestro a los empresarios de los giros negros. Sin embargo ayer por la madrugada se presentó uno de los representantes legales para aportar todas estas evidencias. Esperemos que el tal Samuelito I. Del Villar ahora si aplique la ley e contra de los verdaderos responsables de estas muertes y no proteja al ex delegado Jorge Legorreta, quien seguramente tiene mucha culpa. También es necesario que los empresarios asuman su responsabilidad y sobre todo que demuestren el origen de los recursos económicos que invirtieron a fin de deslindarse de las versiones sobre lavado de dinero en esas empresas. De acuerdo a informes recabados por esta columna, el empresario Alejandro Iglesias, debe más de diez millones a dos cerveceras y a un grupo de ingenieros que contribuyeron con el proyecto. Estas muertes no deben de quedar impunes. Fecha: 2000-10-23 00:00:00 por: Héctor A. González (tintanegra@mexico.com) http://esp.mexico.com/lapalabra/una.php?idarticulo=2553