¿Quién es Roberto Madrazo Pintado?
Roberto Madrazo Pintado Tomado de diferentes artículos periodísticos de diversas revistas, periódicos y fuentes electrónicas de información. El nombre de Roberto Madrazo está asociado a lo peor de la política mexicana. Corrupción, fraudes, escándalos, mentiras y golpes bajos son parte fundamental de la trayectoria política de un personaje siniestro que, a pesar de todo, cree que puede llegar a Los Pinos en julio próximo. Sus orígenes familiares Roberto Madrazo dice constantemente sentirse orgulloso de su padre, Carlos Alberto Madrazo Becerra, quien fuera presidente del PRI en los años sesenta del siglo pasado y muriera en 1969 en un accidente aéreo jamás aclarado. Muchos presentan a Carlos Madrazo como un supuesto democratizador del PRI, sin embargo, nada más lejos de la realidad. Carlos Madrazo formó parte del grupo socialista “Los Camisas Rojas”, organizado por Tomás Garrido Canabal, ex gobernador de Tabasco en los años treinta y quien tenía tanto odio hacia la religión que puso como nombre a sus hijos “Lucifer” y “Satanás”. La función de este grupo de jóvenes tabasqueños era agredir física y verbalmente a la gente que asistía a las ceremonias religiosas. El domingo 30 de diciembre de 1934, los “camisas rojas” organizaron una matanza afuera de la iglesia de San Juan Bautista Coyoacán en la que perdieron la vida 5 feligreses; Carlos Madrazo fue uno de los jóvenes que disparó en contra de los asistentes al templo, siendo identificado como el asesino material de María de la Luz Cirenia Camacho González, integrante de la Acción Católica. Hoy, coincidentemente, Roberto Madrazo y sus seguidores portan con orgullo la camisa roja en sus mítines y eventos... Después, Carlos Madrazo gobernó Tabasco entre 1959 y 1964, y se caracterizó por su crueldad y corrupción. Algunas de sus acciones destacadas fueron: Ordenó quemar las viviendas de los campesinos que invadieron el predio Cuauhtémoc, municipio de Huimanguillo. Reprimió a los chontales de Tamulté de las Sábanas. Estableció cuotas de peaje, violando las leyes federales de libre tránsito. Impuso arbitrarios “impuestos” a los productores de cacao, exigiendo dos costales de centenarios como pago de la primera cuota. Ejerció impunemente el nepotismo: nombró a su sobrino Domingo Ordóñez Madrazo como presidente estatal del PRI y lo hizo diputado; a su primo Manuel Gurría Ordóñez le dio la secretaría de Gobierno; a su tío Jorge Gurría lo hizo presidente municipal de Huimanguillo; a Fausto Pintado, primo de su esposa, lo hizo senador. Esto es solo una parte de la trayectoria política de Carlos Madrazo Becerra, de quien su hijo Roberto dice que retomará sus “ideales”. El fraude en Tabasco en 1994 Roberto Madrazo arribó a la gubernatura de Tabasco después de un descomunal fraude electoral en los comicios del 20 de noviembre de 1994. En su campaña se gastó más de 70 millones de dólares, cifra superior a la que utilizó el presidente norteamericano William Clinton en su reelección dos años después. Varios de sus promotores económicos fueron empresarios que después se vieron asociados a fraudes y estafas, entre ellos Carlos Cabal Peniche. Esos comicios atrajeron la atención de muchos medios de comunicación nacionales y extranjeros por las numerosas denuncias y pruebas de irregularidades que presentaron los candidatos de oposición: Andrés Manuel López Obrador por el PRD y Juan José Rodríguez Prats por el PAN. Se demostró, por ejemplo, que se cometió fraude en un 25% de las casillas, y que Madrazo gastó un 33% más de lo permitido con recursos ilícitos del Banco Unión. El escándalo se hizo tan grande que incluso el entonces presidente Ernesto Zedillo le pidió a Madrazo que renunciara a la gubernatura a cambio de la Secretaría de Educación Pública. El tabasqueño aceptó en un principio, pero, fiel a su costumbre de no respetar acuerdos, dio marcha atrás días más tarde y se enfrentó abiertamente al mandatario. Su obsesión por la presidencia Después de que en 1999 perdiera ante Francisco Labastida la candidatura presidencial del PRI, Roberto Madrazo se propuso ser el candidato seis años después. Esta intención se convirtió en una verdadera obsesión, que incluso lo llevó a actuar sin ningún tipo de escrúpulos y a dejar en el camino a todo aquel que se le pudiera poner enfrente. Así, vemos que en 2002 Roberto Madrazo fue investido presidente nacional del PRI después de una turbia elección en la que derrotó a Beatriz Paredes. En esos comicios, Madrazo se aprovechó de toda la maquinaria de los gobernadores priístas que simpatizaban con su candidatura, como Manuel Andrade de Tabasco o José Murat de Oaxaca. Precisamente en Oaxaca Madrazo obtuvo 20,000 votos más que el número de boletas impresas, por poner tan sólo un ejemplo, con una tasa de votación de algo así como 100 personas por segundo. En su natal Tabasco venció con una diferencia de 17 a 1 y con decenas de casillas “zapato”. Una vez como presidente nacional del PRI, Madrazo se encargó de ir preparando el camino de su candidatura presidencial. Primero, se quitó de encima a Elba Esther Gordillo, quien había sido su compañera de fórmula en el 2002 y, por lo tanto, era la secretaria general del partido. Elba Esther había llegado a la coordinación de la bancada priísta en la cámara de diputados en 2003 y desde ahí había impulsado algunas de las reformas propuestas por el gobierno del Presidente Vicente Fox. La maestra Gordillo fue relevada de la coordinación parlamentaria ese mismo año y, dos años después, no se le permitió asumir la presidencia del partido cuando Madrazo renunció a la misma para buscar la candidatura presidencial. Hoy, Elba Esther Gordillo está a punto de ser expulsada del PRI. Otro que se atravesó en el camino de Roberto Madrazo fue el ex gobernador del Estado de México, Arturo Montiel, quien ganó la precandidatura del grupo conocido como TUCOM (Todos Unidos contra Madrazo) y se perfilaba como un serio contendiente al interior del PRI, según varias encuestas. Todo parecía indicar que Madrazo y Montiel se enfrentarían en una elección primaria, pero de pronto fue filtrada a los medios una enorme lista de propiedades de Montiel y de sus hijos, lo cual lo dejó fuera de la contienda. De esta forma, Roberto Madrazo se quedó como candidato prácticamente único, y sólo se tuvo que enfrentar a Everardo Moreno, un desconocido burócrata priísta, a quien venció con más del 90% de los votos. Su riqueza inexplicable El hoy candidato del PRI a la Presidencia de la República ha acumulado una gran cantidad de bienes que sólo pueden explicarse por los fraudes y la corrupción. La revista Proceso, en sus números 1514 y 1515, acreditó las propiedades no sólo de Roberto Madrazo, sino también de sus hermanos Sergio, Carlos y Javier, quienes además de poseer casas, terrenos y departamentos de lujo, tienen múltiples negocios, que van desde la explotación del subsuelo hasta la tenencia de estaciones de radio. El monto de los negocios y de las propiedades de Roberto Madrazo y su familia rebasa los cien millones de pesos, tomando en cuenta únicamente las cantidades que aparecen en los registros públicos con fechas de hace diez o veinte años. Por ello, el valor real actualizado podría duplicarse o triplicarse. Durante todos estos años, Roberto Madrazo ha vivido con gran lujo. Además de la excelente vida en Miami, disfrutando de un lujoso penthouse, en la ciudad de México tiene departamentos en la zona exclusiva de Santa Fe, así como una enorme residencia en Villahermosa, Tabasco. Madrazo viaja en aviones privados, al igual que su hijo Federico, diputado por obra y gracia de su padre. Roberto Madrazo es fiel a la máxima de su mentor Carlos Hank González que decía que un político pobre era un pobre político. Su riqueza descomunal no es producto del esfuerzo o el éxito empresarial, sino de los manejos escandalosos que ha hecho de los recursos que ha tenido que administrar. Precisamente, el mayor impulso a los negocios de Madrazo y su familia se produjo cuando Carlos Hank González fue Jefe del Departamento del Distrito Federal entre 1976 y 1982 y después cuando fue Secretario de Turismo y de Agricultura durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), período en que la familia Madrazo se hizo de varias empresas y propiedades inmobiliarias. Según datos de Proceso y de Reforma, algunas de las propiedades que posee Roberto Madrazo son: Una residencia de 1815 metros cuadrados en el pueblo de San Juan Totoltepec, Tlalpan. Casa localizada en un terreno de 407 metros cuadrados en la zona boscosa del trayecto al Desierto de los Leones. Condominio de 293 metros cuadrados en la zona histórica de Tlalpan. Tres departamentos de 260 metros cuadrados en las Torres Secoyas, Santa Fe, adquiridos el mismo día. Residencia de 310 metros cuadrados en Los Flamboyanes, zona exclusiva de Villahermosa. Departamento de 252 metros cuadrados en la zona de Williams Island, la más exclusiva de Miami, Florida. El valor de estas propiedades asciende a más de 100 millones de pesos.


<< Página Principal